miércoles 28 de noviembre de 2007

La Risa de Chávez y la Historia

Marx supo decir alguna vez: "La comedia existe para que los hombres puedan despedirse riendo de su tragedia". La historia insiste en hacernos reír, porque a despecho de los que han liquidado las ideologías, los grandes relatos o las leyes en la historia; el movimiento real de los procesos sociales se rige por rigurosos ciclos que pueden discurrir por infinitos zig zag, pero que no pueden evitarse... Como no puede evitarse el ciclo 'comediesco' del que somos sus contemporáneos. Sino, miremos al ¡Rey de España! que ha quedado con menos poder que Quico ante el Chapulín y desesperado - ante el locuaz Chávez - tuvo que abandonar la escena.

La burguesía y con mayor celo su casta aristocrática no están cómodas con la presencia en sus salones, sus centros de convenciones, sus convenciones, de hombres como Chávez. Chávez inaugura la risa que vendrá, es el ropaje que se pone la historia después de la sangría en América Latina, después del intento fallido en todo un continente que las clases populares intentamos en los 70, después de esa tormenta sale un sol, un rojo sol y se refleja en la cara morena de Chávez, lo que lo torna más insoportable ante la mirada racista del monarca español. Y Chávez ríe como un niño y se da el lujo de 'gastarlo' al monarca español: "estaba como un toro bravío - dice Chávez - y yo no soy torero, pero igual le digo ¡ole!... Chávez es la risa subversiva del niño insolente. De esos niños que como han dicho columnas racistas del Río Negro "son un poco indios" y "hay que enseñarles a ser un poco Cristóbal Colón". Chávez, como Evo Morales irrumpen en la historia, constituyen el primer paso real (que vale más que mil programas) de la "salida del purgatorio" de las clases populares. Si Chávez aprenderá a comportarse como un Cristóbal Colón no lo sabemos, pero sí sabemos que el ciclo que anuncia la historia no dará lugar a los descendientes de Cristóbal Colón.

Pero, volvamos al episodio con el "Rey" y al Río Negro: todo el mundo pudo apreciar el gesto de intolerancia del monarca hacia el presidente Venezolano, pero para el diario Río Negro es al revés: "Es difícil guardar la compostura ante un demagogo prepotente como Chávez", dice el editorialista y en el interior de la nota acusa a Chávez de insultar a todos quienes no comparten sus prejuicios. Supuestamente el "insulto" más grave de Chávez lo constituiría su acusación de fascista al expresidente español José María Aznar. Habría que decir - en primer lugar - que ninguna de las expresiones de Chávez constituyen insultos. El calificativo de fascista no es un insulto sino una definición política que Chávez supo fundamentar. Pero para el ambiente degradado de la política oficial de los estados en general, que encubren con diplomacia los crímenes que cometen a diario contra la humanidad, llamar las cosas por su nombre significa insultar. Significaría insultar, también, llamar a Bush asesino o terrorista criminal. Sin embargo, para cualquier observador con un poco de imparcialidad, Bush pasará a la historia como uno de los carniceros de la humanidad.

La línea editorial del Río Negro que "hace honor al haz lo que yo digo pero no lo que yo hago", no se inhibe de calificar a Chávez de demagogo, prepotente, prejuicioso. ¿Estos calificativos a un presidente (que por otro lado tiene el mérito de haber sido elegido 3 veces por su pueblo, cosa que el monarca no) no constituirían insultos de acuerdo al "juicio" del RN? El Río Negro no se pregunta acerca de la justeza o no de sus definiciones, sino del lugar de sus posicionamientos: siempre que sus 'misiles' apunten hacia quienes expresen - directa o indirectamente - la rebelión de los oprimidos de la tierra o de las naciones oprimidas contra las opresoras; el Río Negro justificará todo lo que emana de los que ostentan el poder, como hace Bush entre "el eje del bien y el eje del mal".

Mi visión contemporánea de la historia no se basa en un optimismo ingenuo, tampoco en la de quienes creen que los procesos responden exclusivamente a los caprichos o voluntades de los hombres. Los episodios que arrinconan a los genocidas de ayer y sus símbolos, constituyen el epifenómeno de realineamientos más profundos entre las clases que nos darán mucho que hablar y mucho que hacer... En Estados Unidos la situación de más de 13 millones de inmigrantes es cada vez más desesperante y se potencia con la situación de 47 millones que viven bajo la línea de pobreza en el poderoso país de norte. A tal punto que los propios analistas del sistema auguran una "INTIFADA LATINA" en United State. En Francia, los trabajadores serán noticia en todos los diarios a partir de esta semana. Se enfrentan a las duras reformas que el presidente Nicolás Sarkozy pretende imponerles con el recorte de beneficios jubilatorios. En Italia las cosas no son muy distintas, para no hablar del petróleo y el medio oriente (aunque el tema del “casino financiero” internacional es lo principal). Las repercusiones se harán sentir en la aldea global.

1 comentarios:

Colen Grant dijo...

Querido Colen. Felicitaciones por este nuevo blog. Es una muy buena iniciativa y espero poder hacer algunos aportes. Muchos, quizá la gran mayoría, piensa que el diario RN es un actor neutral en las luchas sociales, un simple diario que trae noticias. Por el contrario, es uno de los pilares del poder real que domina nuestra región. En términos gramscianos, es un factor clave en la construcción de la hegemonía de la clase dominante. Como es un buen diario burgués y suele darse aire de "progre",hasta la dirigencia "progre" evita enfrentarlo (por supuesto que el RN no se priva tampoco de invitar como conferencista al mismísimo Vicente Massot, apologista del terrorismo de Estado). En cuanto a tu artículo: me pareció muy bueno y oportuno. Resulta curioso que un diario liberal termine hocicando ante un rey, cuando su propia tradición debería generarle un rechazo instintivo a las coronas. ¡Si hasta la revista The Economist ha dicho que la monarquía inglesa es un anacronismo y un injustificado gastadero de guita! Si Robespierre, Danton, Saint Just, o nuestros Moreno, Castelli o Monteagudo, leyeran al RN volverían a sus tumbas abrumados por el asco. Un abrazo. Fernando Lizárraga